Stories From The Front Lines

This story was written by intern Suzy Jivotovski after an interview with a worker who successfully recovered her wages, and has asked to remain anonymous.

I worked for a contracting company doing cleaning work for a hotel in the spring of 2014. I, along with several other women, were told we would be paid $15.95/hr and work 7 hours a day. Our supervisor told us he would be keeping track of our hours and paychecks. When we asked to see the records, he told us he had lost them. We were never shown copies.

We only worked for two weeks. On the 29th of April, we arrived to our worksite as scheduled, but the supervisor was not there to let us into the hotel rooms so we could do our job. We called him several times with no answer. He did not arrive at the worksite for the next two days, and none of us were able to contact him. The supervisor disappeared without paying me for two full weeks of work that I completed in April totaling just over $1,000 in wages.

Without this money, I was unable to pay my rent for the coming month and was evicted from my apartment. Since the supervisor was gone and we could not continue with the cleaning work, I was left unemployed and without any income, so I had to apply for unemployment.

I went to the Employment Justice Center to see how they could help me recover my stolen wages. I was advised to write a demand letter to my employer. I also called the principal office of the company several times, but they never responded to me. I decided to visit the company’s headquarters in DC to ask for my money in person. The second time I went, I was able to meet with my supervisor’s boss, who gave me a check for the wages I was owed.

This is not the first time I have been a victim of wage theft. Companies and supervisors are accustomed to treating people this way, but it is not right. I have advice for people who are experiencing this injustice: seek help. It can be hard, and I know people are scared that they have no power in this situation or no time to do anything about it. But sometimes, you fill up with courage. It’s so important to speak up and take action to get the money you are owed and show employers that they cannot continue to rob people of their salaries. I want justice for all workers.

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Está historia fue escrita por la estudiante de pasantía, Suzy Jivotovski, después de una entrevista con una trabajadora que logró recuperar su salario, y ha pedido quedarse anonima.

Yo trabajé por una compañía de limpieza en un hotel en la primavera de 2014. Nos dijeron que nos iban a pagar $15.95/la hora y íbamos a trabajar 7 horas cada dia. Nuestro supervisor nos dijo que él iba a apuntar las horas y datos que hemos trabajado. Cuando le preguntamos si podíamos ver la anotación de las horas trabajadas, nos dijo que la perdió. Nunca vimos la libreta con la documentación de las horas que hemos trabajado ni la calculación de nuestro salario.

Solamente trabajamos dos semanas. En el 29 de Abril, llegamos al lugar de trabajo el la hora arreglada, pero nuestro supervisor no estaba allí para dejarnos entrar en los cuartos para limpiar. Le llamamos muchas veces sin ninguna respuesta de él. El supervisor no llegó al lugar de trabajo en los proximos dos dias, y ningun de nosotros podía contactarlo. El supervisor se huyó sin pagarme por una quincena de trabajo que completé en Abril. Se huyó sin pagarme $1000.

Sin este dinero, no pude pagar mi renta y me desalojó de mi departamento. Como no pude continuar con el trabajo en el hotel, estaba desempleado y sin un sueldo. Tenía que aplicar por el desempleo.

Fui al Centro de Justicia del Trabajador a ver como me pueden ayudar en la búsqueda de mi pago robado. Me avisaron a escribir una carta de demanda al empleador. También llamé a la oficina muchas veces sin una respuesta de ellos. Decidí a visitar a la oficina principal de la compañía en DC. Después de dos visitas, la secretaría de la oficina reunió conmigo y me dió un cheque para la quincena que trabajé.

No es la primera vez que he sido víctima del robo de pago. Compañías y supervisores están acostumbrados a tratar los Latinos así, pero no es justo. Tengo un aconsejo para personas que han tenido una experiencia con el robo de pago: busca ayuda. Ya sé que el miedo y la falta de tiempo pueden ser obstáculos, pero es tan importante tomar acción y buscar el dinero que uno merece. A veces, se llena de coraje. Tienen que mostrar a los empleadores que no pueden continuar a robar la gente de sus sueldos. Quisiera que haya justicia para todos los trabajadores.